El castillo de Cardiff es pequeño pero con encanto; una mezcla de restos romanos, normandos y victorianos. El Marqués de Bute fue su dueño, y durante una época fue el hombre más rico del mundo gracias a la exportación de carbón a través del puerto de Cardiff. Desde lo alto de la torre del homenaje hay unas vistas muy chulas de la ciudad. Aunque para llegar hasta allí, hay que enfrentarse a las peligrosas bestias que protegen la muralla...
sábado, 29 de marzo de 2008
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