viernes, 23 de mayo de 2008

Síndrome de Diógenes



Esta semana ha dado poco que contar. Pasará sin pena ni gloria a los anal/es de la historia de mi vida en Cardiff. La he pasado casi toda en casa de Almu perreando; tomando el poco sol que asoma por estos lares; leyendo el libro de Geografía; viendo pelis y untando Nutella en pan.
He currado un poco más que otras semanas, cosa que vendrá muy bien para mi bolsillo y para los 100£ que tengo que pagar de gas+electricidad (una auténtica burrada). El miércoles por la mañana tuve que ir yo sola al restaurante. Todo parecía tranquilo después de tomar un café con una bola de helado y darle un repaso a las velas... hasta que de repente empezó a sonar el teléfono insistentemente. Proveedores: pescado, aceite, helado, papel de cocina, guantes, blablabla... un sufrimiento. No entendía nada, así que más de una vez tuve que pasarle el teléfono al friegaplatos, un chaval polaco de 17 años, ante la mirada atónita de la cocinera que debe pensar que soy un poco zoquete. Apunté varios teléfonos y nombres mal, ¿¿¿esta gente no sabe lo que es deletrear des-pa-cio por-fa-vor???
Y aquí ando pensando cómo llevarme todo lo que he acumulado descontroladamente en mi habitación. Me llevaré cosas a España la semana que viene, pero luego ya no vengo a esta casa así que tengo que trasladarlo todo. Me mudo a casa de Rob, a la habitación que ahora mismo ocupa la francesa, Elodie. Una habitación muy requete-mona en una casa con todas las comodidades. Al final este verano viviremos Almu, Rob, Pepi y yo. Tres españolas y un irlandés. Al principio no quería convivir con españoles, pero después de mi experiencia con galeses, he cambiado de opinión. ¡Qué gusto debe dar llegar a casa y tenter gente agradable con la que charlar cómodamente sin puertas cerradas a cal y canto y saludos esporádicos por el pasillo! Lo cierto es que casi todo el mundo que convive con galeses dice lo mismo: que son algo rancios. Demasiado independientes para mi gusto.
Ups, parece que llueve.

lunes, 19 de mayo de 2008

"What the fuck do you think you´re doing?"



Ayer lo tenía off, así que lo pasé estudiando un poquito por la mañana y por la tarde en casa de éstas pedorras con la familia de Irene que han venido a hacerla una visitilla.
Por la noche fuimos al Buffalo y habían quitado la carpa que suelen poner en el jardín, una pena, nuestro gozo en un pozo.Pero de pronto se hizo la luz ¡en el piso de arriba estaban tocando los portugueses!muy buen rollo y un plan para continuar la fiesta en casa de Ika (el georgiano de olor a albahaca, ¿alguien sabe señalar Georgia en un mapa?).

Así que un par de horas después nos encontramos rodeando una hoguera, colchón al suelo, esperando el amanecer rodeadas de tatuajes al ritmo de una darbuka y una flauta nepalí; dejándonos flotar tras las notas de algún fado arrancado a una guitarra desafinada.

"Vámonos a dormir" que tanta espiritualidad me da sueño.

10 pounds voucher


De nuevo un fin de semana surrealista en Cardiff, ya empezaba a echarlos de menos. Después de una fiesta en un psiquiátrico, un club de striptease, y otras tantas noches extrañas... este sábado ha tocado ¡casino! ¡sí,señor!

La idea salió de Alfredo y Álvaro (en la foto con Almu, Elodie y conmigo) . A nosotras por ser nuevas en el lugar nos regalaron un vale de 10 pounds (papelito verde en la foto), que empeñamos adecuadamente en la ruleta.
Rojo-rojo; rojo-rojo; negro-negro; rojo-rojo; negro-rojo... ¡mierda!¡nos plantamos!
Salimos de allí con 50 libras y un Cosmopolitan digno de Carrie Bradshaw entre pecho y espalda (también en la foto), algo es algo.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Joyeux anniversaire, Kevin!


Un crack este tío. Por su cumple nos invitó a una barbacoa (otra) en su casa y nos deleitó una vez más con su canción Les prisions de Nantes... como podéis comprobar, los españoles sólo nos sabemos el dondiridiridán dondin dondiridiridán, pero nos encanta y se la pedimos una y otra vez. ¡FELICIDADES!

Mi cumple: bárbara-coa y Gower Peninsula




Uf, qué perra he estado todos estos días, ¡casi un mes sin escribir! esto es para matarme. Por fin me siento un rato a escribir las últimas cosas destacables que han pasado por aquí. La primera y más importante es que ha sido mi cumpleaños :-P. Parece que el lluvioso y nublado clima británico nos está dando una tregua y ha decidido dejarnos saborear un poco la primavera, así que lleva más de una semana haciendo un tiempo estupendo. Incluso algunos termómetros de aquí se atreven a marcar 41ºC...¡jajaja, yo me parto! éstos no tienen ni idea de lo que son 41 grados, viven engañados. Para celebrar el buen tiempo y mi cumple, el domingo hicimos una barbacoa en el Bute Park, en los campos de rugby.Vino un montón de gente, no fallaron los italianos, ni los portugueses, también algún francés, Rob representando a Gales y por supuesto la spanish people que no se pierde una. Hubo todo tipo de malabares y precusión:djembés, cariocas, palos, darbukas... más que una barbacoa parecía una escuela de circo (incluso hubo alguno que se animó a escupir fuego, están locos estos portugueses). Aunque llevábamos provisiones para sobrevivir allí una semana, a eso de las 11 de la noche decidimos recoger casi a tientas e ir a casa de Almu e Irene a tomar la penúltima. Allí en el jardín me sorprendieron con los regalos que me hicieron mogollón de ilusión: un diábolo (que es mi carné de socia de la escuela de circo claro) y "El submarino amarillo" de Los Beatles en vinilo! Unos regalos geniales, de verdad, cheers!La fiesta terminó cantando a voz en grito algunos clásicos de nuestra infancia televisiva como Oliver y Benji, Bola de Dragón, Juana y Sergio, Pumuki o D´Artacan.

El lunes (mi cumpleaños propiamente dicho) nos fuimos de excursión a Gower,a unas 2 horas y pico de Cardiff en tren y bus. Es una península con unas playas y unos paisajes impresionantes. La zona se da un aire a la costa de Asturias, con las ganas que tengo yo de ir a mi pueblo me dio un poco de morriña, pero también me sirvió para quitarme el mono. Nosotros estuvimos en Rhosilli, una bahía que, dicen por ahí, ha sido declarada la Belleza número uno de todas las islas británicas. Es una playa exageradamente grande casi desierta (para que os hagáis una idea del tamaño, fijaos en la granja que está en la colina de la derecha). En el centro de la playa están los restos de un barco encallado (casualidades de la vida, en el autobús conocimos a una señora que decía ser la nieta del marinero que fue dueño de aquel barco). También se puede seguir un sendero y andar hasta la punta de la bahía, pero nosotros lo aprovechamos más como un día de playa que como un día de trekking. A la vuelta, el autobusero nos llevó de rally a través de los bosques galeses. Llegamos a Cardiff sobre las 20:30, pero aún el día no había acabado, aún nos quedaba el cumpleaños de Kevin (que los cumple un día después que yo y al que dedicaré una entrada exclusiva).


Besitos de salsa Worcester para todos y muchísimas gracias por vuestras felicitaciones, os quiero.